Discurso de Posesión del Gobernador Alvaro Cruz Vargas
Lunes, 02 de Enero de 2012 11:10
En los últimos dos años el mundo ha visto cómo las nuevas generaciones reclaman su derecho a una vida digna, cómo exigen que sus gobernantes entiendan que sus mayores responsabilidades las tienen con los seres humanos que han depositado en ellos su confianza, no para que tomen decisiones por ellos, sino para que interpreten sus aspiraciones y necesidades, y a partir de un mandato democrático desarrollen programas de gobierno orientados fundamentalmente a garantizarles una vida digna y feliz.
Ha sido necesaria la protesta de una ciudadanía indignada, especialmente de los más jóvenes, para recordarle a los líderes del mundo que se debe gobernar para el ser humano, para un sujeto singular complejo, con múltiples necesidades y aspiraciones que trascienden lo material, para un ser integral que reclama bienestar y no mera subsistencia.
En esa dimensión, asumir la responsabilidad de desarrollar y cumplir con el programa de gobierno que construimos de manera participativa, recorriendo cada uno de los 116 municipios del departamento, adentrándonos en la cotidianidad de sus habitantes y en la singularidad de sus necesidades, e incorporando a nuestras propuestas para la reconstrucción de Cundinamarca, las iniciativas ciudadanas que recogimos a través del contacto directo con las comunidades, y dada la experiencia que acredito al servicio de Cundinamarca, representa para mí el mayor compromiso de mi vida pública, el cual asumo con el respaldo y la confianza que significa una votación contundente y pluralista, sustentada también en la coalición de los cuatro partidos de relevancia nacional, Liberal, de la U, Conservador y Cambio Radical, a los que se sumó el apoyo de la Alianza Social Independiente, que superó el 67. 7% del total, la más alta porcentual en el país, lo que significa un reto al cual sabré responder con dedicación, conocimiento, competencia, transparencia y profundas convicciones éticas que me imponen gobernar buscando el bienestar de niños, niñas, jóvenes, mujeres y hombres del departamento, titulares todos del derecho a una vida digna.
Ese programa de gobierno que denominamos “Reconstrucción para el Desarrollo Social de los Cundinamarqueses”, se soporta en diez pilares fundamentales, uno de ellos, que destaco como el eje principal de la propuesta acogida por la ciudadanía, es precisamente el desarrollo integral del ser humano, el cual nos compromete a diseñar, implementar y ejecutar políticas públicas que de manera prioritaria protejan a la madre gestante, a la madre lactante, a la infancia y a la adolescencia, a las personas que sufren discapacidad, al adulto mayor, a los desplazados, a las víctimas de la violencia, es decir a las poblaciones más vulnerables; políticas que contrarresten y den soluciones concretas a problemas tan graves y recurrentes como la violencia intrafamiliar, el embarazo precoz, la drogadicción, el abandono, la discriminación y la exclusión, pues solo así podremos materializar el principio superior de dignidad humana que rige nuestra Constitución Política.
Esas políticas, dada su dimensión, no estarán concentradas en un único espacio institucional, serán transversales y como tales, responsabilidad de la administración en su conjunto. Ellas ocuparán un lugar especial en cada una de las dependencias del Departamento, lo que se traducirá en programas y recursos específicos que serán monitoreados de manera permanente por mi despacho y la ciudadanía.
En el proceso de consulta que desarrollamos para construir nuestro programa de gobierno, constatamos que en los grandes centros urbanos del Departamento la mayor demanda es por seguridad ciudadana, mientras en los demás municipios es por el mantenimiento y rehabilitación de la malla vial, tanto departamental como municipal, en razón del altísimo deterioro que hoy ostentan, lo cual influye negativamente en la calidad de vida de sus habitantes y aleja, aún más, los centros de producción de los de consumo, distanciando la productividad y competitividad que hoy se hacen indispensables para afrontar los retos de la globalización y de la economía, lo que limita el desarrollo del departamento y la generación de empleo.
Trabajaremos en los dos frentes conscientes de la necesidad de diseñar estrategias de corto y largo plazo, las primeras para solucionar las necesidades más inmediatas dando tregua a situaciones de extrema gravedad, y las segundas orientadas al diseño e implementación de proyectos de largo aliento que nos permitan superar problemas estructurales. Para ello trabajaremos con la bancada parlamentaria de Cundinamarca, cuyos integrantes han manifestado su compromiso con el departamento, con el fin de acceder a la oferta de programas y recursos del Gobierno Nacional en el marco del Plan Nacional de Desarrollo para la Prosperidad, y así apalancar recursos que son necesarios para complementar aquellos de los que disponemos, exiguos en comparación con nuestras crecientes y urgentes necesidades.
Las sociedades modernas requieren gobiernos articulados en los que primen los principios de colaboración y complementariedad, con ese propósito gobernaré, respetando la autonomía e independencia de ellos, con los diputados, los alcaldes, los concejales, los ediles, y las Juntas de Acción Comunal, con la Fuerza Pública y la Policía Nacional, héroes de la patria, con quienes en mi gobierno durante el año 2001 y 2003 trabajamos de la mano logrando resultados institucionales pasando de 189 secuestros al año en el Departamento a uno sólo en el 2003, liberando por así decirlo, todos los corredores de movilidad en el Departamento de Cundinamarca que estaban asediados por la insurgencia de los diferentes frentes guerrilleros que hoy, precisamente, por ese trabajo denodado y entusiasta del Presidente Uribe, logramos que la política de seguridad democrática se aplicara prioritariamente en el Departamento de Cundinamarca, y con el trabajo permanente del Gobernador Andrés Gonzalez, se ha logrado, con la Policía, el Ejército y las Fuerzas Armadas, esos resultados, doctor Andrés González, que son un digno ejemplo no solamente para los demás Departamentos sino para el País y para otros países vecinos. Pero eso lo hemos preservado, lo hemos continuado, y por ello tenemos que tener dos trabajos fundamentales.
Uno, la consolidación de la seguridad en el sector rural para lo cual le he solicitado al señor Comandante de la V División y de la XIII Brigada, que los batallones que hoy están en Bogotá, adelantemos una acción para que a corto plazo podamos trasladarlos al Departamento de Cundinamarca donde pueden cumplir una mejor tarea de sensibilización y de protección de este país y de la región Bogotá – Cundinamarca para poder sembrar las esperanzas de inversión todavía con mayor entusiasmo.
De igual manera, trabajaremos de la mano con el Gobierno Nacional, y yo quiero desde aquí hacer un llamado reiterativo al Gobierno Nacional a través de quienes hoy lo representan y los honorables congresistas. Insisto, estamos perdiendo este clima que se va a dar en los meses de enero, febrero y mitad de marzo, si no atendemos con inmediatez las huellas dejadas por la ola invernal del año 2010 y 2011 y si no adelantamos acciones de prevención en las vías de comunicación, remoción de derrumbes, limpieza de cunetas y alcantarillas, y demás acciones preventivas.
Por eso mis queridos senadores y parlamentarios, mi único pedido en el día de hoy de manera inmediata y a corto plazo, es que le exijamos al Gobierno Nacional que se adelante lo que aprobamos unánimemente los gobernadores y es que los recursos del Sistema General de Regalías que nos competen a las entidades territoriales se asignen por decreto inmediatamente, por lo menos el 15% o 20% de recursos hasta cuando se reglamente la ley y se llegue a la conciliación, lo puede hacer el Gobierno, para que se ejecuten las acciones de mantenimiento y prevención de la malla vial no sólo de Cundinamarca sino de todos los departamentos del país y de todos los municipios que hoy sus alcaldes que me acompañan saben que no cuentan con los recursos para poder afrontar esa gran responsabilidad y vamos a llegar la primer invierno de abril y mayo y luego al de octubre con la misma problemática de la falta de acción y prevención en las vías de Cundinamarca.
Con ustedes los cundinamarqueses, juntos demostraremos que la solidaridad y compromiso serán los motores de una Cundinamarca optimista, pujante, líder, que encontrará el camino del crecimiento y el desarrollo, diseñando, promoviendo y ejecutando metas alcanzables y concretas, que van más allá del marco teórico.
Continuaremos con el trabajo iniciado en el 2001 con la capital de la República, orientado a materializar el concepto de Región Bogotá- Cundinamarca, utilizando al efecto el nuevo marco legal, lo que garantizará mejores relaciones con la capital y el diseño y ejecución de programas conjuntos y complementarios que servirán no sólo para mejorar la condiciones vida de nuestros habitantes y optimizar recursos, sino para acercar nuestras poblaciones fortaleciendo lazos de hermandad y solidaridad.
Ese trabajo, en el que nos empeñaremos, convertirá a la región en una de las más atractivas para la inversión extranjera, lo que nos ayudará a insertarnos en la economía global, aprovechando las ventajas que ofrecemos como región en capital humano, servicios públicos, seguridad, perspectivas de industrialización y sostenibilidad ambiental.
Por eso Doctor Andrés González, lo que se adelantó en el Congreso de la República, la aprobación de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial y las propuestas de creación de la Región Administrativa de Planificación Especial, sueño que iniciamos con usted en el año 2001, en mi caso como Gobernador con la Mesa de Planificación Regional y posteriormente cuando fue elegido usted Senador, presentando usted la reforma constitucional a consideración del Congreso que fue aprobada pero que desafortunadamente fue declarada luego inexequible por trámites formales.
En mi caso presentaré en estas primeras sesiones de la Asamblea de Cundinamarca, después de que haya discutido nuevamente con el señor Alcalde Gustavo Petro los términos de la Región de Planificación, presentaré a consideración de la Asamblea el correspondiente proyecto de ordenanza de tal forma que podamos, con el acuerdo de Bogotá, llegar a los primeros inicios de esa Región Administrativa de Planificación.
Otro de los pilares del programa de gobierno por el que votaron la mayoría de los cundinamarqueses es el de la salud. En efecto, el desarrollo integral de la persona humana supone la realización plena de su derecho a la salud, el cual exige la mejora sostenida del entorno al que ésta pertenece, es decir incorporando al quehacer diario la atención de los determinantes de la salud; trabajaremos por una óptima nutrición y una alimentación adecuada especialmente para niños y adolescentes; por agua potable y saneamiento básico; por mejores acueductos y alcantarillados; por recreación de calidad y al alcance de todos, condiciones todas necesarias para garantizar ese derecho, el cual atenderá el Departamento dando prevalencia a programas preventivos que permitan desde la gestación y la primera infancia garantizar calidad de vida a nuestros habitantes. Una Cundinamarca saludable será entonces uno de los propósitos prioritarios de nuestra administración.
Con la misma perspectiva, atenderemos el derecho a la educación en todos sus niveles, mayor cobertura fortaleciendo el transporte escolar y los programas nutricionales, así como mejor calidad serán nuestros objetivos en la básica, y apoyo e impulso de la oferta pública de educación superior para nuestros jóvenes atendiendo criterios de inclusión social, pertinencia y competitividad.
El acceso y dominio de las nuevas tecnologías de informática y comunicación se imponen como condición en la formación de sujetos autónomos con vocación democrática, que aporten a los procesos de desarrollo que demanda el Departamento, para ello nos comprometemos con la ejecución de estrategias transversales que nos permitan universalizar ese conocimiento y aprovechar y optimizar los programas que impulsa el gobierno nacional desde el Ministerio de la Tecnología, Informática y Comunicaciones.
De igual manera, como ejemplo de la importancia de las redes sociales en los nuevos espacios de comunicación y aprendizaje, mantuvimos contacto permanente con nuestros conciudadanos y a través de este canal he invitado a un grupo de jóvenes que serán la semilla de los jóvenes constructores de paz, comunidad que hoy cuenta con más de quinientos jóvenes ávidos de participar activamente en la construcción del plan de desarrollo que nos hemos propuesto y a quienes saludo especialmente.
Salud y educación de calidad que incluyan el dominio de las nuevas tecnologías, garantizarán a los cundinamarqueses condiciones de formación y competitividad que facilitarán su inserción a un mercado de trabajo digno y equitativo, el cual fortaleceremos garantizando condiciones para la inversión segura de empresarios e industriales que generarán empleo de calidad.
Nuestro programa de gobierno se fundamenta en el reconocimiento, respeto y garantía de los derechos humanos, por eso incluye la atención prioritaria de poblaciones altamente vulnerables, especialmente aquellas víctimas del conflicto armado que ha vivido nuestro país y las que recientemente han sufrido las consecuencias de un invierno especialmente inclemente.
En efecto, durante décadas nuestro país ha sufrido un cruento conflicto que ha azotado de manera drástica a nuestro Departamento, miles de víctimas de desplazamiento, secuestro, desaparición forzada, homicidios selectivos y toda clase de delitos de lesa humanidad, que habían soportado en silencio los ataques indiscriminados de los actores armados ilegales y la indiferencia de una sociedad que prefería negar una realidad que la confrontaba con sus propias contradicciones, encuentran hoy claros espacios de reconocimiento y reparación integral en la ley de víctimas que impulsó en el Congreso el Gobierno Nacional, el Presidente Juan Manuel Santos a quien le debo respeto, admiración y estaré dispuesto a trabajar de la mano con las instrucciones que nos imparta y por tanto, también debo reconocer en el Congreso de la república, el hecho de que se haya aprobado esta ley de vital importancia para el país.
Esa norma reivindica el compromiso ético de quienes conformamos la nación colombiana, por lo que nos comprometemos con su implementación y cumplimiento como ciudadanos y gobernantes, asumiendo con responsabilidad solidaria los mandatos que ella le impone a las entidades territoriales.
Así, las 10.000 familias desplazadas por la violencia que encontraron refugio en Cundinamarca recibirán del Departamento protección y condiciones propicias para la consolidación de sus proyectos de vida, facilitándoles, en lo posible, el regreso a sus hogares e incorporándolos a las políticas de atención. Las miles de mujeres jefas de hogar que han sufrido discriminación, abuso y exclusión, encontrarán en nuestros programas de atención prioritaria, oportunidades para hacer el tránsito de la condición de víctimas a ciudadanas en ejercicio pleno de sus derechos, lo que les permitirá realizar sus proyectos de vida y educar a sus hijos como ciudadanos de bien que podrán ejercer sus derechos y cumplir sus deberes con sus familias y el país.
El invierno y el cambio climático han azotado de manera fuerte a nuestro Departamento, afectando nuestra economía y nuestra infraestructura y dejando miles de víctimas en todos los municipios, una situación que con compromiso, abnegación y rigurosidad ha afrontado el Gobernador Andrés González a quien le expreso nuestro reconocimiento.
Sé que de manera injusta también se ha criticado a la CAR, yo he venido en semanas anteriores, reuniéndome con esa entidad y sé que se ha hecho una labor importante de la mano del presidente del Consejo Directivo, el Doctor Andrés González, y hay mucho por hacer. Por eso, queridos amigos de la provincia de Ubaté, la primera salida que voy a hacer como Gobernador de Cundinamarca la haré el próximo jueves 5 de enero en coordinación con el señor Gobernador de Boyacá, el director de la CAR y todo su equipo, todos los alcaldes de la cuenca del Rio Suarez de Boyacá y de la Laguna de Fúquene en Cundinamarca. Y vamos a iniciar antes de dos meses el dragado del río Suarez, porque considero que es el primer paso para resolver ese problema gravísimo que ha roto la economía de manera drástica en la provincia de Ubaté y ha acabado con 40 años de progreso enérgico en esa provincia.
La tarea que debemos emprender para recuperarnos será ardua, pero quiero invitarlos a asumirla como una oportunidad para impulsar el modelo económico rural que propuse en mi campaña, el cual debe implementarse con urgencia, dadas las necesidades apremiantes que emergen de una economía mundial agitada y vulnerable, que atienda nuestras características como región agro-industrial, dispuesta y preparada para insertarse al paradigma comercial en el que está incursionando el país, esto es preparada, productiva, competitiva y flexible para afrontar los cambios acelerados propios de sociedades posmodernas.
Así mismo, debemos ver en la crisis generada por el invierno, una oportunidad para emprender obras y proyectos de infraestructura que solucionen problemas estructurales de manera tal que nos permitan afrontar las inevitables consecuencias del cambio climático, las cuales debemos prever a futuro como recurrentes, para ello necesitamos no sólo el apoyo de la Nación sino el compromiso de ella, de Bogotá y de las entidades territoriales vecinas, con quienes debemos asumir oportuna y responsablemente las obligaciones que en esta materia nos imponen la Constitución y la ley, sólo de esa manera generaremos un espacio propicio para el cumplimiento del principio de colaboración armónica que nos rige a todos y podremos enfrentar los embates de una naturaleza que está pasando factura a los abusos a los que ha estado sometida por siglos, mostrándole respeto y compenetración.
Nuestro programa es ambicioso como lo demandan nuestras necesidades, aspiración e identidad, para cumplirlo contamos con el apoyo del pueblo cundinamarqués que masivamente quiso impartirnos su mandato confiando en nuestra experiencia, compromiso y rigurosidad, a él mi sincero agradecimiento. De su desarrollo y ejecución seré el principal responsable, pues nos compromete un ejercicio que nos exigirá entregar toda nuestra capacidad, conocimiento, tiempo y dedicación, un reto en el que me acompañará un calificado equipo técnico de trabajo que se destaca por sus condiciones éticas, por su formación académica y su trayectoria en el servicio público, muchos de ellos oriundos del Departamento, los otros con un profundo sentido de pertenencia.
Nuestro programa de gobierno fue acogido por miles de cundinamarqueses que depositaron su confianza en un proyecto que les garantiza inclusión, participación e igualdad, un programa que le apuesta a la reconstrucción de un Departamento que se debe a todos sus habitantes pero principalmente a sus niños y niñas, a sus jóvenes, a los que les debemos garantizar un porvenir digno, pues ellos tienen derecho a un futuro que les brinde oportunidades, ajeno al conflicto, en el que prevalezca la certeza de poder construir libremente sus individuales proyectos de vida, ese será nuestro principal objetivo y a él dirigiremos todos nuestros esfuerzos.
Hoy, por segunda vez, asumo la dirección de mi Departamento gracias a la confianza de mis conciudadanos. Nuevamente hoy invoco la luz, la guía, la compañía, la sabiduría del Gran Dios, con su ayuda, y el apoyo de ustedes, de mi equipo de trabajo y de mi familia, y con la fortaleza espiritual y académica que hace cuarenta años me trasmite Zoraida, mi compañera y esposa, con amor y desprendimiento, haciendo posibles mis sueños y contribuyendo a una paz espiritual que me permite encontrar en el servicio a los demás la mayor de las satisfacciones, espero, al finalizar el año 2015, rendir ante ustedes un informe que dé cuenta del cumplimiento estricto del programa que los motivó a otorgarnos su mandato y con el cual aspiramos a reconstruir no solo a Cundinamarca sino la esperanza y el optimismo que caracteriza nuestra cultura.